Olas de calor sin precedentes azotan Europa, afectando a cuatro de cada cinco europeos. Las regiones del sur y centro-oeste son las más perjudicadas, con más del 85% de la población sufriendo perturbaciones climáticas, desde olas de calor hasta incendios forestales y humo.
En Grecia, Portugal y Chipre, los incendios forestales y su humo afectaron a un porcentaje significativo de la población, mientras que en Austria y Eslovenia las inundaciones fueron más prevalentes. La gravedad del impacto también se relaciona con los ingresos, la vivienda y la salud, ya que casi el 40% de los europeos no puede permitirse mantener sus hogares adecuadamente refrigerados durante las olas de calor.
La preocupación por el futuro varía en Europa, con más del 60% de la población del sur manifestando inquietud por las futuras temperaturas extremas, superando el doble del porcentaje registrado en el norte. En Europa Central y Oriental, más de la mitad de los encuestados están preocupados por el acceso al agua potable.