El Mundial 2030, que se jugará en Sudamérica (Argentina, Uruguay, Paraguay) y Europa (España, Portugal) y África (Marruecos), podría expandirse de 48 a 64 selecciones. La FIFA, bajo la dirección de Gianni Infantino, evalúa seriamente esta posibilidad, lo que implicaría una reconfiguración de la fase de grupos.
De concretarse la ampliación, no se descarta que Argentina, Uruguay y Paraguay alberguen partidos de la fase inicial, aprovechando la cercanía geográfica y la infraestructura existente. Esta medida busca aumentar la participación global y el atractivo del torneo.