Se informa sobre la triste muerte de Walter MacMillan en 2003, afectado por demencia prematura tras sus años en el corredor de la muerte. Se mencionan casos de otros condenados a muerte, como Herbert Richard Trump y Anthony Ray Hinton, quienes fueron ejecutados o liberados tras demostrarse su inocencia.
Se destaca el alarmante índice de error en el sistema judicial de Estados Unidos, donde una de cada nueve personas en el corredor de la muerte resulta inocente y es liberada, evidenciando fallos significativos en la administración de justicia.