El Templo del Buda de Jade, que nació como un monasterio, aún alberga monjes que continúan habitando en sus instalaciones. El aroma a incienso y los cantos de los monjes crean un ambiente de paz y espiritualidad.
El recorrido continúa hacia otra sala donde se encuentra otro Buda, invitando a la contemplación y la reflexión en este oasis de tranquilidad en medio de la vibrante ciudad de Shanghai.