El MetLife Stadium en New York, sede de la final del Mundial, fue presentado como un recinto imponente. Aunque no cuenta con techo ni climatización, se espera un clima agradable para el día del partido, con temperaturas cálidas de entre 28 y 30 grados y baja humedad.
Se mencionó la baja probabilidad de lluvia, aunque se advirtió que las condiciones climáticas siempre pueden ser una incógnita. La descripción del estadio se centró en su arquitectura y las condiciones ambientales esperadas para el evento cumbre del torneo.