Tener un propósito es esencial en la vejez para evitar la depresión y el aislamiento. Las mascotas pueden cumplir este rol, ya que requieren cuidado y atención, brindando una razón para levantarse cada día.
Sin embargo, se advierte que las mascotas pueden convertirse en una carga si la persona mayor se ve imposibilitada o si los costos son elevados. La familia tiene un papel importante en ayudar a las personas mayores a desarrollar una vida de sociabilidad y propósito, sin que la mascota sea la única motivación.