Los rumores sobre la posible muerte de Luis Miguel y la utilización de un doble ganaron terreno, alimentados por la percepción de que el cantante se movía más lento en el escenario y había perdido agilidad. Su "gran mito" se consolidó al supuestamente dejar de cantar en italiano y tocar el piano en sus shows.
El análisis de sus movimientos y gestos en el escenario, junto a su actitud "ermitaña" y evasiva, intensificaron las sospechas. A pesar de que él mismo ha declarado haber sido dado por muerto en varias ocasiones, quienes lo defendían como el verdadero "Rey Sol" revivieron la "helada visita de la muerte".
La relación con Araceli Arámbula y la supuesta falta de contacto con sus hijos Miguel y Daniel, así como las demandas por cuota alimentaria, añaden complejidad a su figura pública, manteniendo un "misterio impenetrable" sobre su vida privada.