Se aborda la faceta más íntima de Lionel Scaloni, revelando su profunda preocupación y miedo a perder, a pesar de su aparente serenidad. El biógrafo Diego Berinsky comparte que Scaloni, tras la victoria en la Copa América de 2021 (28 años sin títulos para la selección mayor), experimentó una crisis personal al regresar a España. Descubrió que tenía culebrilla y sintió el peso de las expectativas, lo que lo llevó a buscar ayuda profesional.
Scaloni confesó a Berinsky que comenzó a asistir al psicólogo, una decisión que le brindó un alivio significativo. Esta revelación humaniza al entrenador, mostrando la presión y el desgaste emocional que conlleva dirigir a la selección argentina, especialmente después de tantos años sin éxitos importantes.
El texto también recuerda el contexto de la victoria en la Copa América 2021 y la posterior Finalissima y eliminatorias al Mundial. La presión acumulada, sumada a problemas de salud de sus padres, generó en Scaloni un temor a defraudar a los jugadores, lo que motivó su búsqueda de apoyo psicológico para sobrellevar la carga.