Se analiza la distribución de los 17 goles de la selección argentina en el torneo, señalando que están repartidos en seis futbolistas, a diferencia de Inglaterra, donde los goles están más concentrados en dos o tres jugadores. Se destaca que, por primera vez, Messi no fue la única figura, lo que demuestra que "hay selección sin Messi".
Se resalta la importancia de la asistencia de Messi y de otros jugadores. Se menciona el gol de Mac Allister, producto de una jugada armada y un factor sorpresa. Se subraya la actitud del equipo cuando Messi está en cancha, y cómo, a pesar de la dificultad de no pasarle la pelota al mejor del mundo, el equipo mostró que no hay "Messi dependencia". Se observa también que el equipo se vio cansado, pero con momentos de activación emocional, como el gol de Julián.