Mónica, la mamá de Rodrigo De Paul, visitó La Peña de Morfi para hablar sobre su hijo y el rol de acompañamiento familiar en la carrera de un futbolista.
Destacó la importancia de la contención en los momentos difíciles y la buena relación que De Paul tiene con su entrenador, Scaloni, con quien comparte charlas sobre la vida y no solo de fútbol.
Mónica también se refirió a la personalidad aguerrida de su hijo en la cancha, su tendencia a hablar con los árbitros y la preocupación que le genera cuando recibe golpes, temiendo por posibles lesiones.
A pesar de los nervios y las emociones que genera ver jugar a su hijo, Mónica expresó el orgullo que siente por la persona en la que se ha convertido, destacando su generosidad como amigo y su dedicación al equipo.