Julián Álvarez, oriundo de Córdoba, rompió un maleficio en la Copa del Mundo con su primer gol en el torneo. El delantero marcó en el partido contra Inglaterra, un hito que lo llena de orgullo.
Tras el encuentro, Álvarez expresó su satisfacción por la decisión de patear al arco, destacando que la jugada se dio de forma natural y que apuntó a un ángulo, logrando un golazo.
El jugador también se refirió a la importancia de la Selección Argentina en el Mundial, manifestando que, si bien no son completamente conscientes de la magnitud de lo que están logrando, se sienten muy contentos y orgullosos de estar entre los cuatro mejores equipos del mundo.