La situación en Misión La Paz es crítica tras la crecida del río, que ha dejado seis kilómetros de caminos cortados y ha aislado a la comunidad. Los habitantes expresan que la ayuda enviada por la provincia no ha sido suficiente para cubrir las necesidades de las más de 300 familias afectadas, generando preocupación por la escasez de alimentos.
Las familias perdieron todas sus pertenencias y electrodomésticos, y la incertidumbre sobre el futuro es palpable. La solidaridad de vecinos y comerciantes ha sido un alivio, pero la preocupación principal es cómo se sostendrán en los próximos meses, cuando la atención mediática y las donaciones disminuyan.