Investigadores del INTA Manfredi están utilizando edición génica para desarrollar nuevas variedades de alfalfa con mayor persistencia, resistencia a plagas y enfermedades, y mejor rendimiento. El objetivo es crear cultivos más adaptados a condiciones ambientales específicas como sequía, salinidad y anegamiento.
Se trabaja en colaboración con otras instituciones y empresas para aplicar tecnologías como CRISPR-Cas9 y desarrollar microorganismos benéficos que mejoren la fijación de nitrógeno y actúen como biocontroladores de hongos patógenos. Los ensayos buscan aumentar la biomasa, el contenido proteico y la calidad forrajera de la alfalfa, además de mejorar su resistencia a enfermedades.