La inseguridad se ha incrementado en Venezuela tras el terremoto, con reportes de robos en edificios colapsados y zonas afectadas. Incluso, se denuncia la participación de miembros de cuerpos de seguridad del Estado en estos actos ilícitos.
La población se organiza para proteger sus pertenencias ante la falta de custodia estatal, generando desconfianza en las autoridades. La situación de inseguridad se agrava por la falta de información oficial y la dificultad para acceder a zonas de crisis.