Se planteó la cuestión del impuesto a las grandes fortunas, recordando que el gobierno de Alberto Fernández intentó implementarlo, pero enfrentó presiones que debilitaron la iniciativa. Se argumentó que este impuesto es una herramienta válida para la redistribución progresiva de la riqueza.
Se destacó que los fondos recaudados a través de este impuesto fueron cruciales para la finalización del gasoducto Néstor Kirchner, lo que, a su vez, potenció la capacidad exportadora de Vaca Muerta. Esto sugiere que, a pesar de las dificultades coyunturales, discusiones sobre impuestos progresivos son necesarias para el desarrollo de infraestructura clave.