Los hinchas expresan su alivio por haber superado el partido de manera más tranquila que el anterior, aunque reconocen falencias en la defensa del equipo argentino. La estrategia de "seguir metiendo tres goles por partido" les da tranquilidad, pero admiten que la defensa es un punto a mejorar.
La preocupación radica en la necesidad de "esperar los goles" sin sufrir tantos embates en el arco propio. A pesar de las preocupaciones defensivas, la alegría posterior al partido fue inmensa, extendiéndose hasta altas horas de la madrugada.
La perspectiva de enfrentar a Inglaterra en semifinales genera expectativas, y aunque Scaloni enfatiza que es solo un partido de fútbol, para muchos hinchas, especialmente los mayores de 60 años, representa mucho más, cargado de emociones históricas y personales.