Dos hermanos mellizos de Buenos Aires, Osvaldo y Gustavo, celebran sus 60 años en Estados Unidos con la Selección Argentina en semifinales del Mundial. Viven la experiencia con una mezcla de alegría y sufrimiento, pero se muestran conformes con el desempeño del equipo.
Destacan que, a diferencia de otros partidos, en este sufrieron menos, aunque reconocen las falencias defensivas. La clave, para ellos, está en esperar los goles con tranquilidad y confiar en la capacidad ofensiva del equipo. La celebración post-partido se extendió hasta altas horas de la madrugada.
Con planes de viajar a Atlanta para la semifinal contra Inglaterra, los hermanos consideran que una entrada para el partido "vale una vida", especialmente tras haber vivido la gloria del Mundial '86. La experiencia de compartir este momento con su hijo y amigos es invaluable.