Se descubren dos cadáveres: un hombre en el asiento del conductor y una mujer en el maletero con una bala calibre 32 en el cuello, similar a la de Beatriz León. El auto está registrado a nombre de David Marshall, un hombre de negocios expatriado.
Los detectives sospechan una conexión entre los asesinatos de Beatriz León, la mujer encontrada en el maletero y William Borden. Se menciona que la misma arma calibre 32 podría haber sido utilizada en los tres crímenes.