El proceso de empalme entre los gobiernos de Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella se encuentra suspendido en medio de fuertes acusaciones.
De la Espriella califica al gobierno de Petro como el "más corrupto de la historia" y lo acusa de intentar dar un "golpe de Estado". Petro, por su parte, insiste en supuestas pruebas de robo en las elecciones y cuestiona la legitimidad de De la Espriella, aunque acepta la transición presidencial constitucional.
Petro recuerda que su mandato finaliza el 6 de agosto y acusa al gobierno entrante de querer acelerar el proceso para ocultar su incapacidad. El mandatario saliente ha solicitado a la Procuraduría que se encargue de la parte técnica de la transición.
Iván Cepeda, senador y excandidato presidencial, critica la propuesta de De la Espriella de crear "bloques de seguridad ciudadana", comparándola con grupos paramilitares y anticipando una posible "criminalización de la protesta" y el retorno del ESMAD.