Se generó un fuerte cruce político entre dos voces, donde se cuestionó la defensa de la patria y se acusó de corrupción a un exministro de desarrollo social.
Uno de los interlocutores criticó la postura de quienes "gritan viva la libertad avanza", argumentando que defender la patria implica proteger a los discapacitados y financiar la educación. Se señaló al intendente de un municipio como responsable de la fortaleza de un "clan de criminales" en su jurisdicción, recordándole su pasado como ministro de desarrollo social durante la gestión de Capitanich y acusando a su espacio de haberse "saqueado todo".