Un fanático del fútbol comparte su experiencia viviendo los partidos de Argentina con mucha ansiedad y nervios, incluso desde el extranjero durante sus vacaciones. A pesar de no ser cabulero ahora, recuerda que de joven sí lo era y prefería ver los partidos siempre con la misma gente.
Destaca la excelente relación y vínculo con Lío, con Messi, con quien habla mucho. Describe la felicidad que siente Messi junto a su equipo, esperando que puedan seguir avanzando en la competencia. Menciona que en los últimos partidos, Messi siempre sacó una "magia" que les devolvió la alegría.
Resalta que a pesar de la edad de Messi, todo se magnifica y se vive de manera más intensa. Confiesa que se guarda detalles de las conversaciones privadas con él, pero subraya la felicidad que Messi irradia y lo mucho que disfruta el momento, lo cual lo pone muy contento por él y por el equipo.
Subraya la dificultad de las semifinales, advirtiendo contra el excesivo triunfalismo, y expresa que ya deberían estar felices por lo logrado. Al ser consultado sobre el lado más privado de Messi, lo describe como la persona más humilde, generosa y un buen capitán que conocerá, cualidades que considera lo hacen aún más grande.