Se cuestiona la idoneidad del equipo económico del gobierno, señalando que ninguno de sus miembros principales es argentino, no residen en el país y no poseen ahorros ni intereses en Argentina. Se menciona específicamente a Caputo, Ausili y Daza, indicando que este último es chileno.
Se argumenta que, al no tener intereses directos en el país, carecen de preocupación por la industria y los trabajadores argentinos. Se reitera la crítica sobre la supuesta existencia de un "mandato" que no representa a la mayoría de la población y se acusa a quienes defienden al gobierno de "militar" la interpretación de los hechos.