Emilio Riadios, agrónomo recibido en La Plata, se mudó a la zona de Mar del Plata en 1989 junto a su esposa para iniciar una empresa familiar dedicada a la producción de plantas de frutos del bosque. Describe el paisaje de la comarca como bello y productivo, ideal para este tipo de cultivo.
Riadios detalla que el término "frutos del bosque" engloba a frambuesas, moras, grosellas y arándanos, entre otros. Resalta que son frutos "súper saludables", ricos en propiedades antioxidantes y vitamínicas, y que su producción es relativamente sencilla. Se considera un emprendedor con inquietudes, enfocado en la producción y transformación.