Se revela un presunto romance entre Graciela Alfano y el expresidente Carlos Menem, calificando a Alfano como una de las mujeres más hermosas y deseadas de Argentina. Se sugiere que Menem no fue la excepción en desearla, y Alfano, sin nombrarlo directamente, confesó encuentros íntimos en la Quinta de Olivos.
La relación habría sido disimulada por Alfano para evitar problemas con su exmarido, Enrique Capózolo, especialmente en la división de bienes. La situación se complicó con la presencia de Zulema Yoma, exesposa de Menem. Se menciona que Miguel Vico, secretario de Menem, le propuso a Alfano mudarse a Olivos, una propuesta que Menem le confirmó personalmente.
En medio de la conversación sobre Menem, se hace una referencia a su figura con la frase "Era un tigre", a lo que Alfano responde con "Un tigrecito, un gatito, un leono", y él afirmaba que la banda presidencial lo convertía en un "alto rubio de ojos azules". Alfano le replicaba que lo veía tal como era, una persona con los pies sobre la tierra.