Se describe la masiva congregación en el Obelisco de Buenos Aires para celebrar la victoria de la Selección Argentina en el Mundial.
Se compara la magnitud de este festejo con los ocurridos tras victorias anteriores, como contra Egipto o en otras instancias del torneo.
Se resalta la unidad y la alegría de la gente, que se abraza y celebra junta a pesar de no conocerse.
Se menciona la presencia de gente de todo el país en la capital, unida por la pasión por el fútbol.
Se destaca la reacción del presidente, quien tuiteó rápidamente tras el final del partido, mostrando el impacto del evento a nivel nacional.