Se recuerda el histórico episodio protagonizado por Antonio Ratín en un partido contra Inglaterra en el Mundial, considerado el primer encontronazo entre ambas selecciones en un torneo de esta magnitud. Ratín fue expulsado tras una protesta al árbitro y su accionar posterior, incluyendo el gesto con la bandera británica, generó controversia.
Este incidente, ocurrido mucho antes del conflicto bélico por Malvinas, se convirtió en un mito y marcó un precedente en la rivalidad entre Argentina e Inglaterra en los mundiales. La muerte de Ratín reaviva la memoria de estos eventos y su profunda carga simbólica.