Se narra una impactante anécdota de Diego Maradona arrojándole una piedra al periodista Paula Trapani en un aeropuerto. El incidente ocurrió en un momento de tensión entre Maradona y Rocío Oliva, y la piedra rozó a Trapani.
Tras el lanzamiento, Maradona reaccionó con risas y un comentario coloquial: "Bien ahí, boludo. Zafaste", mostrando su peculiar sentido del humor y su capacidad para aligerar situaciones de tensión. Trapani recuerda el episodio con asombro y admiración por la figura de Maradona.
El periodista enfatiza la dualidad de Maradona: su carácter bravo y cercano, capaz de gestos extremos pero también de momentos de genuina camaradería. La anécdota se suma al anecdotario del ídolo, reflejando su personalidad compleja y carismática.