Tras la advertencia de Donald Trump a Irán, las hostilidades se reanudaron en los últimos tres días, con Estados Unidos lanzando ataques directos contra el país persa. Irán negó haber solicitado más conversaciones con Estados Unidos y expresó su disposición a seguir luchando.
La situación escaló después de que Irán atacara un buque en el estrecho de Ormuz. En respuesta, el mando central de Estados Unidos afirmó haber llevado a cabo ataques contra 140 posiciones iraníes.