El debate se centró en los modelos de desarrollo y la especialización productiva de Argentina. Se cuestionó el ejemplo de Suiza dado por el presidente Milei, argumentando que su modelo de 9 millones de habitantes no es comparable con la realidad argentina de 45 millones.
Se enfatizó que un modelo basado únicamente en la exportación de materias primas como soja, trigo, minería y energía no es suficiente para emplear a la población. La industria, que representa el 20% del PBI, incluye sectores de alto valor agregado como fármacos, químicos y automotriz. Se señaló que Argentina exporta productos complejos como reactores nucleares, demostrando una tradición industrial relevante a nivel mundial.
Se advirtió que se está destruyendo esta capacidad industrial y se está perdiendo una oportunidad histórica en la transición energética global. Se planteó la disyuntiva entre exportar materias primas como petróleo y litio sin procesar, o utilizarlas como plataforma para agregar valor y contenido tecnológico, como la fabricación de baterías de litio con capital nacional.