Se generó un debate sobre la motivación detrás del apoyo a la Selección Argentina en el contexto del Mundial, vinculándolo con los "pibes de Malvinas". Se recordó la historia de los enfrentamientos contra Inglaterra en mundiales pasados, incluyendo la victoria por penales en 1986 y la eliminación en 2002.
Se planteó la idea de que jugar por los "pibes de Malvinas" es un acto de homenaje a quienes sufrieron durante la guerra, y que este sentimiento se traslada al apoyo al equipo nacional. Se mencionó que el entrenador Scaloni pide no convertir el partido contra Inglaterra en una "guerra física violenta".