Cristóbal expresa su pesimismo sobre las posibilidades de España de ganar a Francia en las semifinales del Mundial, a pesar de su deseo de que ocurra.
Considera que Francia es un equipo muy superior, con individualidades desequilibrantes y un nivel de juego alarmante para el resto. Si España no recupera la versión de Mil Yamal y Pedri, y si no logra controlar el balón ante el poderío francés, ve pocas opciones de victoria.
Añora la posibilidad de una final entre España y Argentina, reconociendo que sería un partido de altísimo voltaje emocional y que los cardiólogos tendrían mucho trabajo. Sin embargo, mantiene la ilusión de que este escenario pueda darse.