Se describe la continuación de los festejos en las calles de la ciudad tras el partido de fútbol, con gente celebrando durante toda la madrugada.
El conductor relata cómo, a pesar del cansancio, siguió reviviendo los goles y viendo las conferencias de prensa y declaraciones de los jugadores.
Se menciona la gran cantidad de gente festejando en el Obelisco y en diferentes provincias, destacando que el sufrimiento previo merecía la celebración.