Dos mujeres, dueñas de un local de ropa en Lanús, lograron detener a una mechera que había robado varias prendas.
La ladrona fue sorprendida por las propietarias mientras intentaba huir y, tras un forcejeo, fue reducida hasta la llegada de la policía. Las prendas robadas fueron recuperadas.
Las dueñas del local expresaron su hartazgo ante la recurrencia de robos y hurtos en la zona, señalando que los menores de edad a menudo quedan impunes.
Este incidente resalta la problemática de la inseguridad en comercios y la valentía de los comerciantes para defender sus negocios.