En el sur del departamento de Córdoba, Colombia, la Hacienda La Palmira, de cerca de 2.000 hectáreas y vinculada al paramilitarismo, ha sido recuperada por el Estado para ser entregada a organizaciones campesinas. Esta acción se enmarca en la reforma agraria impulsada por el presidente Gustavo Petro.
La hacienda perteneció al exjefe paramilitar Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, y se utilizaba para coordinar operaciones militares y financieras del grupo armado. Tras años en manos de particulares, la Agencia Nacional de Tierras la adjudicó a comunidades campesinas, superando disputas judiciales y amenazas.