Varias ciudades y provincias en el sur de China, especialmente la provincia de Xixian, han iniciado tareas de limpieza y recuperación tras el paso del tifón Babi, que azotó la costa oriental y el sur del país con fuertes lluvias, vientos intensos y cortes en el suministro eléctrico.
Equipos de emergencia y operarios trabajan para retirar escombros y reparar redes dañadas. Las autoridades habían desplegado personal y recursos de emergencia previamente para minimizar los daños ante la inminente llegada del tifón, que generó riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.