Chile enfrenta una crisis de baja natalidad, con una tasa de fecundidad que cayó a 0,99 hijos por mujer en 2025, la menor de América Latina. El número de nacimientos se ha reducido a la mitad en dos décadas.
Si la tendencia continúa, se proyecta que en 2028 morirán más personas de las que nacerán y la población chilena comenzará a disminuir a partir de 2036. El presidente José Antonio Kast ha priorizado la natalidad, consciente del impacto económico y en el sistema de pensiones.