Carlos relata con pesar la pérdida de sus ahorros y propiedades debido al corralito financiero en Argentina, poco antes de mudarse a Miami.
Había invertido considerablemente en propiedades y tenía ahorros significativos, pero la medida económica le impidió acceder a su dinero, obligándolo a comenzar de nuevo en Estados Unidos sin recursos. Estima que perdió el equivalente a dos departamentos, una casa en construcción y un auto.