Desde Mar del Plata, se observa la devoción de los hinchas por el Dibu Martínez, al punto de llevar su imagen como amuleto.
Se comparten cábalas como no lavar la camiseta o llevar consigo la figura del arquero, demostrando la fuerte conexión emocional con el jugador.
Los festejos por el triunfo de la selección se vivieron con nerviosismo pero también con mucha fe, y se celebraron en casas de amigos o familiares.