Las calles de Buenos Aires se tiñen de banderas celestes y blancas, reflejando el ambiente festivo que se vive tras la victoria de la Selección Argentina.
Mauro Gundín recorre la ciudad, mostrando la euforia de los ciudadanos que celebran el triunfo en el fin de semana largo, con la esperanza puesta en el próximo partido.
A pesar del frío, la pasión por el fútbol une a la gente en las calles, creando un clima de alegría y expectativa.