La demanda de camisetas de la selección argentina ha experimentado un aumento masivo, superando en junio la cantidad vendida entre enero y mayo. Este fenómeno se intensifica a medida que el equipo avanza en el torneo, agotando rápidamente el stock en tiendas oficiales y sitios online.
La escasez de camisetas oficiales, especialmente la de Messi, ha impulsado el mercado paralelo y la venta informal. Los precios de las camisetas oficiales oscilan entre 50.000 y 250.000 pesos, mientras que en la calle se consiguen a 35.000 pesos, lo que evidencia un alto porcentaje de falsificaciones y contrabando, estimado por FECOBA en un 70%.
Se estima que la venta de camisetas de fútbol a nivel mundial generará 2.800 millones de dólares este año, evidenciando la magnitud económica de este fenómeno.