Los barcos solares en Berlín, que no dañan las orillas, no huelen y son silenciosos, se han convertido en una opción turística sostenible, con tres embarcaciones operativas y completamente reservadas durante la temporada de verano.
La idea surgió como alternativa a los grandes barcos diésel, que consumen hasta 40 litros de combustible por hora. La sostenibilidad parece ser un concepto que muchos dan por sentado, a pesar de la problemática de los residuos que afecta a la ciudad.