Un joven de 46 años, Franco Di Paule, fue asesinado de un piedrazo en la cabeza en Plaza San Martín, Cañuelas, mientras festejaba la victoria de Argentina contra Egipto en el Mundial.
Tras una pelea entre cuatro hombres, Di Paule intentó guardar un redoblante en su camioneta y fue agredido. Los vecinos, que lo conocían como "el pochoclero de la plaza", lo describieron como una persona querida y amigable. A pesar de los esfuerzos de reanimación, murió en el hospital.