La selección argentina debutó en el Mundial con un partido contra Suiza, que comenzó con un marcador de 0-0.
El primer gol llegó a los 10 minutos de juego, anotado por Alexis Mac Allister de cabeza tras un centro. Argentina buscó ampliar la ventaja con jugadas de Messi y Julián Álvarez, mientras Suiza intentaba presionar y generar oportunidades.
El partido se caracterizó por la intensidad y las diversas estrategias de ambos equipos, con Argentina buscando aprovechar los contraataques y las pelotas paradas, y Suiza intentando mantener la posesión y encontrar espacios.
Se destacaron las intervenciones de jugadores como Dibu Martínez, la presión de Julián Álvarez y la habilidad de Messi, así como las jugadas de riesgo y las defensas clave por parte de ambos conjuntos.