Se discute la previsibilidad y la lentitud del seleccionado argentino en el mundial actual, contrastando con la percepción de algunos hinchas.
Se destaca la actuación de Julián Álvarez como un factor desequilibrante, similar a lo que otros equipos como Francia, España e Inglaterra poseen en sus plantillas.
Se mencionan las dificultades tácticas del equipo, como la pérdida de la pelota y la imprecisión en los pases, a pesar de la presencia de jugadores de alta calidad.