Se cuestiona la afirmación de Javier Milei sobre la producción argentina, particularmente su ejemplo de Suiza y la supuesta necesidad de importar todo. Los analistas señalan que Argentina es potencia mundial en producción de proteínas (animales y vegetales) y tiene una industria diversificada.
Se argumenta que, en caso de una crisis global que cierre fronteras, Argentina podría autoabastecerse de alimentos, algo que no sería posible para Suiza si solo consumiera chocolate. Se critica la ignorancia de Milei al afirmar que la fábrica de biromes ya no existe en Argentina y que se importa todo.
Se resalta que la industria argentina no solo se limita a productos primarios, sino que también exporta tecnología avanzada como reactores nucleares, demostrando un acervo industrial significativo que el gobierno parece decidido a destruir.