Se hace un llamado a la calma y al respeto entre las hinchadas de Argentina e Inglaterra, evitando que la rivalidad deportiva trascienda a conflictos personales.
Se enfatiza que el Mundial es una fiesta y que los incidentes ocurridos en Miami no deben repetirse. Se insta a disfrutar del partido como un evento deportivo, sin mezclarlo con conflictos históricos o personales.
Se recuerda que se está en otro país y que las consecuencias de generar disturbios pueden ser graves. La convivencia pacífica y el espíritu deportivo son fundamentales para el éxito del evento.