Las elecciones parlamentarias en Argelia se celebraron en un contexto de pérdida de legitimidad del gobierno. El oficialista Frente de Liberación Nacional (FLN) obtuvo la mayoría, pero la participación ciudadana se desplomó a un mínimo histórico del 21%, reflejando el descontento popular.
El sistema político argelino, con más de seis décadas en el poder, se muestra desgastado. Las protestas ciudadanas de 2019, conocidas como el Jirac, que provocaron la caída del expresidente Abdelaziz Bouteflika, aún influyen en el comportamiento de la población, que desconfía del sistema actual.