Se alerta sobre la posibilidad de conflictos en los sport bars de Atlanta y Kansas City durante el Mundial, especialmente en partidos con alta carga de rivalidad como el de Argentina contra Inglaterra. Se sugiere que estos lugares podrían ser focos de tensión si no se implementan medidas de seguridad adecuadas.
La historia compartida y los enfrentamientos políticos pasados entre Argentina y Gran Bretaña generan un folclore particular que podría derivar en problemas si no se maneja con precaución.