Un equipo de voluntarios alemanes ha instalado un campamento médico en Venezuela para asistir a la población afectada por el reciente terremoto. La iniciativa, de la organización humanitaria Johannita, busca paliar la falta de atención médica, ya que solo uno de los tres centros médicos de Naiwata funciona tras los sismos.
El campamento, compuesto por 27 voluntarios, incluyendo médicos y enfermeras, fue transportado desde Alemania y tiene capacidad para atender a 100 pacientes diarios. La comunidad ha recibido con gratitud esta ayuda, dada la escasez de servicios médicos disponibles.
Alemania ha reafirmado su compromiso con Venezuela, comprometiendo 1 millón de euros en ayuda bilateral y contribuyendo a un fondo de las Naciones Unidas. La ONU, por su parte, ha movilizado más de 300 millones de dólares y ha proporcionado ayuda alimentaria a miles de personas, enfocándose en la asistencia a los sobrevivientes.