Un hombre le advierte a Brian Stevenson, un abogado de Harvard que trabaja en Alabama, que sus intentos de buscar justicia para los negros en esa zona le traerán problemas. Le dice que en Alabama, a los negros solo los quieren ver con el traje de presidiarios y que sus palabras refinadas no le servirán de nada.
El hombre le explica a Brian que, aunque intente agradar a la gente blanca, siempre lo verán como un hombre que podría matar a alguien, independientemente de la evidencia. Señala que en Alabama, ser negro es ser culpable desde el nacimiento y que, a pesar de sus esfuerzos, el sistema no liberará a nadie del corredor de la muerte.